Los cambios en la integración del Congreso de Estados Unidos podrían modificar el equilibrio político y establecer mayores contrapesos a las decisiones del presidente Donald Trump, aunque difícilmente provocarán un giro radical en las políticas de su administración, consideró el titular de la Secretaría de Desarrollo Económico (SEDECO), Mario García Valdez.
El funcionario explicó que el Ejecutivo estadounidense conserva facultades que le permiten mantener una posición determinante en la conducción del país, entre ellas el poder de veto, por lo que los resultados electorales no significan necesariamente que se modifiquen las estrategias que ha impulsado el mandatario republicano.
Indicó que la nueva correlación de fuerzas en el Congreso podría representar un mecanismo para matizar algunas decisiones presidenciales y generar mayores contrapesos institucionales; sin embargo, puntualizó que todavía es necesario esperar para conocer cómo se desarrollará esta relación entre los poderes y cuáles serán sus consecuencias.
García Valdez pidió mantener cautela ante las expectativas que puedan surgir de este escenario político, pues aunque algunos cambios podrían tener efectos positivos para México, aún no es posible determinar su alcance. Subrayó que se trata de un proceso interno de Estados Unidos, en el que nuestro país no tiene injerencia.
Finalmente, el titular de SEDECO sostuvo que no existen razones para anticipar que Donald Trump modificará radicalmente su política económica o sus estrategias de gobierno a partir de los resultados legislativos. Consideró que México deberá mantenerse atento a las decisiones que se tomen en Estados Unidos y evaluar sus posibles repercusiones económicas y comerciales.