CIUDAD DE MÉXICO. El tramo elevado de la Línea 12 que se desplomó debía resistir fuerzas de compresión y tensión de unas 700 toneladas, de acuerdo con un reporte estructural preliminar elaborado unos días después de la tragedia.
El estudio señala que la falla en la parte superior de la viga de acero ocurrió debido a un limitado trabajo en la combinación con el concreto, elementos que debían resistir en conjunto tales fuerzas.
En la inspección se encontraron indicios de que las vigas de acero y losas de concreto no trabajaron como “sección compuesta”, de acuerdo con el reporte de un despacho de ingenieros solicitado por una empresa particular, al cual tuvo acceso este diario.
La viga que falló primero en la zona cero fue la ubicada en el tramo oriente de Avenida Tláhuac, casi frente a la Plaza Tláhuac, se indica.
Agrega que otro factor influiría en el pandeo, torsión, falla y colapso de la viga: la reducción en las propiedades mecánicas de los materiales como consecuencia probable de las vibraciones generadas por el paso de los trenes del Metro.
También encontraron que los pernos que unían las vigas de acero y las losas de concreto estaban degollados en la zona de la soldadura, indicio de que la “sección compuesta” perdió eficiencia.
El reporte agrega que las losas de concreto deben ser coladas en sitio sobre las trabes y los pernos, pero en el caso del viaducto elevado de la Línea 12 se utilizaron tabletas prefabricadas en las cuales se realizaron perforaciones para incrustar los pernos, las cuales se rellenaron y después se coló una losa.
Se indica que debe establecerse cómo fueron rellenados los huecos de los pernos y si este relleno ocasionó una degradación en los mismos.
El estudio observa que existe un cambio en la textura del concreto alrededor de los pernos, el cual no era homogéneo.
Además, consideraron necesario revisar la calidad de la soldadura de los pernos sobre la viga, la cual pudo tener un proceso de fatiga.
Por otro lado, los especialistas indicaron que la falla de la viga fue acelerada por las vibraciones generadas por el constante paso de los convoyes.
Además, señalan que la falla de la viga fue de tipo “frágil”, es decir, que debió formar grietas que pueden ser observadas a simple vista. Destacaron que se debe establecer si las modificaciones previas al sistema de vías y rodamiento de los trenes de la Línea 12 fueron consideradas en alguna revisión posterior al diseño estructural primario
El reporte se realizó por medio de observaciones en el sitio, reporte fotográfico y consulta bibliográfica, por lo que indica que sus conclusiones tienen carácter de preliminar y que deben realizarse más estudios.
Con información de Excelsior