Confía en tu instinto y en las personas que te acompañan; ellas podrán sacarte de algún percance.
Siempre, siempre, ten una lista de contactos a quienes puedas escribirles 24x7 por cualquier cosa. Son aquell@s guardianes que pueden ir a ayudarte si lo necesitas; envíales tu ubicación y que sepan ¡en dónde estás! sin pena, sino todo lo contrario por la confianza que se tienen. Es importante que sepas que nunca estás sola, siempre habrá alguien que te cuide, aunque sea a distancia o remotamente.
Existen apps con geolocalización y reconocimiento de voz, con ubicación en tiempo real. Entre las más populares están The Urs, Life 360, Sister, bSafe, Proarsa, WeHelp-Seguridad, Guardia, My Panic. Baja la app MI POLICÍA, de la policía de la CDMX; trae un botón de pánico y los teléfonos del cuadrante en el que te encuentres.
Nunca viajes sola después de la medianoche. Es preferible quedarse en casa de una amiga que llegar sola, de madrugada, a casa.
Siempre ten cargado tu teléfono y con crédito. Procura tener una pila extra en tu bolso.
Siempre muestra seguridad en ti misma.
Si te sientes en peligro, ¡grita si es necesario! y en cuanto puedas, reporta al individuo con la policía más cercana.
Siempre lleva contigo algún instrumento de defensa, como: botes de aerosol con algún gas o un silbato de emergencia.
EN LAS CALLES
Un elemento clave a tomar en cuenta es la luz del día: lo mejor es circular cuando aún no está oscuro y de preferencia hacer los recorridos necesarios con alguna persona o un grupo de personas, como un inhibidor.
Evitar lo que popularmente se conoce como “el camino secreto” o “cortar camino”, porque se corre el riesgo de extraviarse.
Es recomendable caminar por calles con mayor concurrencia de personas, eso sirve de freno a quienes pretenden cometer un acto de violencia, cualquiera que éste sea.
No distraer la atención cuando se avanza por las calles, por ejemplo, manipulando el teléfono celular mientras se camina por alguna calle, ya sea a pie o en automóvil, quienes están al acecho de potenciales víctimas siempre son observadores, siempre están a la espera de la oportunidad exacta para atacar.
- En caso de desorientación
Ante una eventualidad como extraviarse en el camino, es decir, que no se sabe hacia dónde hay que seguir avanzando, lo mejor es mantener la serenidad y la seguridad, no mostrar temor, en la medida de lo posible.
Respira tranquila y trata de ubicarte, consulta tu app de ubicación y confirma con las calles que son las correctas.
Busca a una persona a quien preguntarle hacia dónde seguir el camino; es ideal hacerlo en algún local, son gente que trabaja ahí y conoce la zona. No enteres a dos o más personas que estás perdida, eso se convierte en un elemento de desventaja.
Un punto que no debe pasarse por alto es poder tener una vista panorámica para la ubicación de las tan populares cámaras de seguridad de las corporaciones policiacas.
Afuera de los domicilios debe haber una buena iluminación y, si es necesario, en zonas muy inseguras, una cámara de seguridad.
DENTRO DEL HOGAR
Conocer a los vecinos
Es conveniente conocer de vista al menos a los vecinos más cercanos, de tal suerte que la presencia de una cara desconocida dentro de nuestro ámbito puede ponernos en alerta y reportarla lo antes posible.
Un punto fundamental de los mecanismos de seguridad en el ámbito de la casa es estar en contacto con familiares, es decir, que conozcan los tiempos de llegada a los lugares de desplazamiento y si hay necesidad de trasladarse a otro sitio informarlo, ¡siempre avisa!