Originario de la comunidad rural de Bethania, en Campeche, Guillermo Chin actualmente forma parte de un ambicioso proyecto de la NASA denominado Dragonfly, que tiene como misión enviar una sonda espacial a Titán, una de las lunas del planeta Saturno, la situación tan precaria que vivió Guillermo en su infancia, nunca le robó el soñar con viajar al espacio, esta es su historia.
La familia Chin vive en condiciones muy precarias, sin embargo, han hecho grandes esfuerzos para pagar los estudios de su hijo, el joven científico de 26 años de edad, relata que el camino no ha sido fácil.
"Agradezco a mis padres, a mis maestros y a todas las personas que han contribuido para alcanzar estos logros. No ha sido un camino fácil".
Aunque sufrió discriminación, su capacidad de resiliencia le permitió mirar oportunidades en las etapas difíciles.
"Recuerdo que cuando se iba la luz en mi comunidad, Bethania, la Comisión Federal de Electricidad tardaba hasta cuatro días en resolver el problema, y aunque quizá para otros chicos estar a oscuras es insoportable, mi padre y yo salíamos a mirar las estrellas, en esos momentos me hacía muchas preguntas y de ahí creo que nació mi interés en la ciencia, en el cosmos".
Las jornadas diarias también para Guillermo y su familia han sido muy pesadas, la familia Chin a las dos o tres de la mañana se levanta a la molienda del maíz, previamente cocinado, para obtener la maza con la que se prepara el pozol, actividad a la que se han dedicado para generar ingresos.
"Había que despertarse desde las tres de la mañana porque, para llegar a la escuela, el trayecto dura tres horas por la falta de servicio de transporte y de comunicación. Las clases en ocasiones se prolongaban hasta las ocho de la noche y (tenía que) llegar a casa a hacer tarea y prepararme para levantarme otra vez en la madrugada".
La casa es modesta, no hay muebles ni lujos, el dinero lo han invertido para cubrir algunos de los gastos de Guillermo, porque esa es y seguirá siendo su prioridad, desde pequeño fue un estudiante de excelencia lo que le valió para conseguir becas.
Guillermo es ingeniero en Mecatrónica y estudió Ciencias y Tecnologías del Espacio en el Instituto Nacional de Astrofísica Óptica y Electrónica; recibió el Premio Estatal de la Juventud en 2019 por la categoría de Ciencia y Tecnología y la Fundación Pablo García lo apoyó para sus estudios de maestría con una beca crédito que ya terminó de pagar.
Gracias a sus conocimientos y a su tesis sobre las lunas de Saturno, conoció a una maestra que después de leer su trabajo lo invito a viajar a Estados Unidos, así se convirtió en el único mexicano que participará en el proyecto de Dragonfly de la NASA, actualmente estudia el doctorado en Astrobiología y su papel en el proyecto de la NASA será identificar ,si con la información recibida, efectivamente pueden existir condiciones de vida en Titán. La NASA le encargó que modele las condiciones de la atmosfera de Titán, a efecto de que la sonda y los drones que enviarán puedan estar preparados para el clima, viento, presión y demás condiciones que presente dicho satélite.
El programa Dragonfly de la NASA enviará una sonda a Titán, que, tras años de observación, se ha podido determinar que tiene una atmósfera y condiciones que podrían permitir la vida en dicho lugar: como líquidos, gases y un relieve muy parecido a la Tierra, después de aterrizar lanzará drones que sobrevolarán la luna para tomar muestras y datos que permitan corroborar que hay condiciones para la vida en ese lugar.
Titán Es 50por ciento mayor que la Luna y se encuentra a 3 mil millones de kilómetros de la Tierra, por lo que volar ahí con la tecnología actual representa un viaje de unos 8 años.
Dragonfly se lanzará en el 2028 hacia Titán, y en 2036 se comienzan a recibir los primeros datos.