El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) Marcelo Ebrard Marcelo Ebrard Casaubon apuntó este lunes, durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, que México es una de las naciones facilitadoras y “garantes” de negociaciones entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y Colombia, solicitado así por ambas partes.
Al ponerse en marcha el segundo ciclo de la Mesa de Diálogos de Paz entre la Delegación del gobierno de Colombia y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), el canciller afirmó que este día resulta de vital importancia para lograr una reconciliación en el país sudamericano
Las negociaciones entre el Gobierno colombiano y el ELN, que estuvieron interrumpidas durante cuatro años tras iniciarse en 2017, se reanudaron el pasado 22 de noviembre en Caracas con el auspicio de Cuba, Noruega y Venezuela como países garantes, el Gobierno de Gustavo Petro quiere acordar un cese al fuego bilateral, por ello, el mandatario anunció el 31 de diciembre la entrada en vigor de esa medida, pero la guerrilla lo desmintió días después con el argumento de que no se había acordado en los diálogos.
En la Conferencia Interamericana de Seguridad Social (CISS), ubicada en San Jerónimo Lídice, el canciller recordó que este lugar fue sede de la firma del Tratado para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina y el Caribe, conocido como Tratado de Tlatelolco, en 1967, lo que resulta un hecho significativo para que estos encuentros concluyan de manera exitosa y aunque México “no tiene un rol activo” en el proceso, que busca concluir con el conflicto armado que vive Colombia, “va a facilitar ser la sede y ayudarles”, y “coadyuvar en lo que sea necesario”.
“Somos una sede confiable, es parte de la medición. Nuestra participación se limita a proporcionar las condiciones para que pueda haber un diálogo, facilitar que estén instalados, que puedan dialogar, garantizar su seguridad, y nada más”.
Ebrard destacó que el Gobierno de México tiene la convicción y el propósito de participar en la construcción de un futuro común para la región, en pleno respeto a las soberanías y a las características propias de cada pueblo y cada país.
Pese a las intenciones, existe el riesgo que el diálogo se estanque en México, como sucedió con las negociaciones entre el Gobierno de Nicolás Maduro y la oposición de Venezuela, que comenzaron en agosto de 2021 en Ciudad de México, pero tres meses después se interrumpieron hasta noviembre de 2022.