El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, reveló que el Pentágono de Estados Unidos solicitó permiso al gobierno mexicano para que drones de alto nivel tecnológico sobrevolaran territorio nacional con el fin de interceptar un "globo espía" proveniente de Asia. Sin embargo, la administración obradorista denegó dicha autorización para proteger la soberanía del país. El mandatario aseguró que, aunque su gobierno está abierto a la cooperación con Estados Unidos, esto no debe entenderse como subordinación o sometimiento.
López Obrador informó que el artefacto en cuestión efectivamente pasó por territorio mexicano a 35 mil pies de altura, entrando por el espacio aéreo sobre Manzanillo y saliendo por Tamaulipas. La vigilancia estuvo a cargo exclusivamente de la Secretaría de la Defensa. El presidente también se refirió al tema del espionaje por parte de agencias de Estados Unidos a dependencias de otros gobiernos, afirmando que ello no ayuda a establecer relaciones de respeto.
En relación a la reciente decisión de otorgar a la Defensa Nacional el control total del espacio aéreo mexicano, López Obrador mencionó que se trata de una campaña exagerada y defendió la medida como parte de la protección de la soberanía nacional.