Hoy se conmemoran 68 años desde que las mujeres en México obtuvieron el derecho al voto y a ser electas, marcando un importante parteaguas en el avance hacia la paridad de género. Fue en 1955, durante el mandato del presidente Adolfo Ruiz Cortines, que se promulgaron las reformas necesarias para garantizar este derecho, las cuales fueron publicadas en el Diario Oficial de la Federación.
Cabe destacar que México fue uno de los últimos países en legislar el voto femenino a nivel internacional. La presión de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) fue fundamental, ya que estableció que ningún país podría considerarse democrático si no otorgaba el derecho al voto a más de la mitad de su población.
Según la Fundación del Centro Histórico, el 6 de abril de 1952, más de 20 mil mujeres se congregaron en el parque 18 de marzo para protestar y exigir a Ruiz Cortines que cumpliera su promesa de plasmar en la constitución el derecho al voto. Esta movilización fue un hito en la lucha por la igualdad de género en el país.
Desde entonces, la participación de las mujeres en la vida política de México ha contribuido a la consolidación de la democracia. Su presencia en ámbitos de toma de decisiones, tanto públicos como privados, ha sido fundamental para impulsar cambios significativos en la sociedad. Además, el voto femenino ha propiciado la postulación de candidatas en elecciones populares y la creación de instituciones como el Instituto Nacional de las Mujeres, encargado de promover la igualdad de género en el país.
Este aniversario nos recuerda la importancia de seguir avanzando en la igualdad de oportunidades y derechos para las mujeres. Aunque se han logrado avances significativos, todavía existen desafíos pendientes en materia de paridad de género. Es fundamental que la sociedad y las instituciones continúen trabajando juntas para garantizar la plena participación de las mujeres en todos los ámbitos de la vida pública y política, promoviendo una sociedad más igualitaria y justa para todos.