Un grupo de migrantes varados en el municipio de Tapachula, Chiapas, ha solicitado al gobierno mexicano que les brinde asistencia y agilice los procesos migratorios para permitirles avanzar hacia la frontera norte y cruzar hacia Estados Unidos, a pesar de las recientes medidas más estrictas en materia migratoria.
Estos migrantes esperan ser atendidos o regresados a la frontera de México con Guatemala, específicamente al Puente Internacional Rodolfo Robles, donde podrían ser deportados de inmediato.
En un esfuerzo por evitar que los migrantes continúen su tránsito por México, los agentes federales de migración están regresando diariamente a aproximadamente 200 migrantes a la frontera sur.
No obstante, algunos migrantes logran evadir los puntos de control y llegan a Tapachula, donde buscan continuar su trayecto utilizando transporte público.
Ante esta situación, la Comisión Episcopal de la Pastoral Social (CEPS) de la Iglesia católica ha instado a las autoridades mexicanas a abordar el tema migratorio en diferentes puntos del territorio nacional.
La Dimensión Episcopal de Pastoral de Movilidad Humana (DEPMH), que forma parte de la CEPS, ha documentado la situación actual que enfrentan las personas en situación de migración a través de las Casas del Migrante, resaltando los riesgos significativos a los que están expuestas.
En vista de esta situación, consideran que es imperativo tomar acciones conjuntas e inmediatas en coordinación con el Instituto Nacional de Migración (INM), las autoridades gubernamentales, la sociedad civil y las Casas del Migrante, con el objetivo de brindar una atención humanitaria integral a los migrantes en el país.