En una jornada marcada por la incertidumbre de los inversionistas a la espera del anuncio de política monetaria de la Reserva Federal (Fed) la próxima semana, el peso mexicano logró apreciarse, mientras que la bolsa experimentó fluctuaciones.
Durante la sesión, los inversionistas se mantuvieron atentos a diferentes factores que afectaron los mercados. Entre ellos, cifras que mostraron una caída en la construcción de viviendas unifamiliares en Estados Unidos durante junio, aunque los permisos para futuras construcciones aumentaron. Esta situación generó inquietud en el mercado, mientras los analistas aguardan la temporada de reportes corporativos del segundo trimestre.
Al cierre de la jornada, el peso mexicano se fortaleció cerrando en 16.70 por dólar, registrando una ganancia del 0.20% frente al precio de referencia de Reuters del día anterior. Durante la sesión, llegó a tocar las 16.68 unidades, un nivel no visto desde diciembre de 2015.
La firma local Banco Base señaló que, desde un enfoque técnico, el tipo de cambio se está consolidando alrededor de los 16.70 por dólar, lo que podría ser una señal de que el peso continúe apreciándose. De acuerdo con su análisis, existe la posibilidad de que el tipo de cambio se mueva hacia los 16.50 primero y, posteriormente, hacia los 16.40.
Es importante destacar que el panorama económico global y los resultados corporativos serán factores determinantes para el comportamiento de los mercados en las próximas semanas. Los inversionistas deberán mantenerse alerta y tomar decisiones fundamentadas para aprovechar las oportunidades que puedan surgir en este contexto de volatilidad e incertidumbre.