La depreciación del peso mexicano observada en la semana anterior resultó toda una sorpresa para el mercado de cambios, pues la mayoría de los participantes del mercado esperaban que se mantuviera por debajo de los 17 pesos por dólar en las próximas semanas por el buen comportamiento de las variables fundamentales de la economía mexicana.
Sin embargo, el tipo de cambio peso-dólar registró una pérdida de valor de alrededor de 2.24% para alcanzar una cotización de 17.0550 pesos por billete verde hacia el cierre de las operaciones del viernes pasado, tocando un nivel máximo de 17.4280 pesos por dólar, nivel no visto desde los primeros días de julio de este año.
Además, registró el rango de operación más amplio desde finales de marzo de 76 centavos, mientras que la volatilidad implícita de 3 meses repuntó el jueves pasado hasta un máximo de 4 meses de 13.3%, cerrando en 12.4% desde 10.8% registrada la semana previa.
El saldo negativo de la moneda mexicana registrado la semana pasada se derivó fundamentalmente del aumento en la aversión en los mercados financieros globales, luego de que la agencia calificadora Fitch Ratings recortó a Estados Unidos la calificación crediticia de “AAA” a “AA+”.
De acuerdo con la agencia, el recorte resultó básicamente al alto endeudamiento, el deterioro de la gobernanza y los acuerdos de último minuto para elevar el techo de la deuda, lo que ha erosionado la confianza en el manejo fiscal del gobierno.
La agencia calificadora Fitch está proyectando una deuda de 118% del Producto Interno Bruto (PIB) para el 2025, lo cual supera por mucho la mediana de 39.9% para países con calificación “AAA”. Es importante mencionar que dos de las tres grandes agencias calificadoras, Fitch en 2023 y Standard & Poor´s en 2011, retiraron el mayor grado de inversión a la deuda de Estados Unidos.