Con la jornada electoral del 2 de junio a la vuelta de la esquina, el Instituto Nacional Electoral (INE) ha anunciado la reducción de 175 casillas en todo el país, afectando a más de 130 mil ciudadanos. El 38% de estas reducciones se deben a razones de seguridad, mientras que el resto se atribuyen a conflictos políticos y sociales.
Originalmente, se planificaron 170,304 casillas, pero esta cifra ha ido disminuyendo debido a las decisiones de los consejos distritales, las cuales continuarán hasta horas antes de las elecciones. Hasta ahora, se han dado de baja 104 casillas en Ciudad de México, Colima, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, Sinaloa y Tlaxcala, además de 66 en Chiapas y cinco en Jalisco.
Los ciudadanos afectados por estas bajas serán redirigidos a casillas especiales, aunque estas a menudo agotan rápidamente sus boletas debido a su diseño para ciudadanos en tránsito. La opción de habilitar casillas extraordinarias aún no ha sido confirmada por el INE.
Martín Faz, presidente de las comisiones unidas de Capacitación y Organización del INE, destacó que los enviados del INE tienen permitido el acceso en zonas inseguras y amenazadas por el crimen, y que no habrá presencia de policías o militares dentro de las casillas el día de las elecciones. En Chiapas, es probable que se den de baja 66 casillas, la mayoría debido a la violencia. En la Ciudad de México, solo se eliminará una casilla ubicada en un campo militar.
La distribución de boletas y listas nominales sigue avanzando, con el 88.10% de los 150,000 paquetes ya entregados a los presidentes de casilla, según Miguel Ángel Patiño, director de Organización del INE. "Esto indica que los trabajos se están desarrollando conforme a lo planeado y que la ciudadanía se está apropiando de la elección", afirmó Patiño.
A medida que se acerca el día de las elecciones, el INE continúa adaptándose a la situación en tiempo real para asegurar un proceso electoral seguro y organizado, a pesar de los desafíos presentados por la inseguridad y los conflictos sociales.