En su conferencia matutina, el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador criticó a sus adversarios por insinuar que él influirá en el gobierno de Claudia Sheinbaum, la presidenta electa de México. "Nuestros adversarios, por machismo, porque no conocen a la presidenta electa, piensan que es una mujer susceptible a la manipulación y que van a influir en ella, se equivocan. Claudia es una mujer con convicciones, con principios y con carácter", declaró el mandatario.
Tras la victoria de Sheinbaum en las elecciones del 2 de junio, donde obtuvo un récord de casi 36 millones de votos, cerca del 60% del total, la oposición ha acusado a López Obrador de intentar imponer una agenda política y nombramientos en el gabinete de su sucesora. Sin embargo, el presidente negó cualquier intención de influir o seguir gobernando detrás de Sheinbaum. "Hay esa idea, (pero) no. A Claudia ya le podría yo entregar (el Gobierno), nada más tiene que esperar a que termine, son dos meses y 20 días o algo así, pero ya tiene mucha experiencia, la verdad, fue lo mejor que le pudo haber pasado a nuestro país", comentó.
López Obrador argumentó que no puede haber distanciamiento entre él y Sheinbaum debido a que ambos fueron fundadores del Movimiento Regeneración Nacional (Morena). También criticó a la prensa por insinuar que existen diferencias políticas entre ellos. "Buscan amarrar navajas, que nos peleemos. ¿Pero cómo nos vamos a pelear? Si somos compañeros, venimos del mismo movimiento, creamos juntos el movimiento, junto a millones de mexicanos", expresó.
El presidente reiteró su confianza en que Sheinbaum continuará con la agenda de desarrollo de su gobierno y afirmó que podrá retirarse con tranquilidad. "Sé que ella tiene las dimensiones, es una giganta, y va a poder seguir impulsando el desarrollo con justicia en nuestro país, ya tiene sus proyectos, ya está terminando de integrar su equipo, muy bueno el equipo. Yo me voy muy contento, si no, no podría estar tranquilo", concluyó.