La recurrente crisis de admisión en las universidades mexicanas continúa sin una solución a la vista, afectando no solo a los aspirantes, sino también al país en general, que necesita más profesionales en diversas áreas para su desarrollo. Solo el 10% de los solicitantes logran ingresar, dejando al 90% sin opciones claras. Esta problemática resalta la falta de espacios, presupuesto y voluntad política para resolverlo, convirtiendo la exclusión en una norma preocupante.
Cada año, cientos de miles de aspirantes son rechazados por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), obligándolos a buscar alternativas en un contexto donde la obligación del Estado es garantizar la educación superior. Aunque el gobierno de la 4T ha incrementado la oferta educativa, la UNAM sigue enfrentando limitaciones presupuestales e infraestructurales, lo que impide ampliar su capacidad de admisión.
A pesar de los esfuerzos por mantener la gratuidad de la educación superior, los recursos destinados a la UNAM son insuficientes para mejorar la infraestructura y salarios del personal académico. Claudia Sheinbaum, próxima presidenta electa y egresada de la UNAM, debe abordar la urgencia de incrementar el presupuesto universitario y ampliar la oferta educativa para los aspirantes.
Según datos recientes, solo el 10% de los aspirantes a la UNAM fueron aceptados para el ciclo 2024-2025, dejando a más del 90% sin lugar. Es imperativo que se implementen medidas para aumentar la capacidad de la universidad y evitar la exclusión de cientos de miles de estudiantes que buscan contribuir al desarrollo del país.
Con la información de: La Jornada