En un evento sin precedentes, el Departamento de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP) anunció la mayor incautación de fentanilo en su historia en el puerto fronterizo de Lukeville, Arizona. Guadalupe Ramírez, director de Operaciones de Campo en el Sector Tucson, reveló que el decomiso superó los 4 millones de pastillas de fentanilo, distribuidas en varios escondites dentro de vehículos que intentaban cruzar desde Sonoyta, Sonora.
Durante una inspección rutinaria, agentes de la CBP descubrieron 453 kilogramos de fentanilo ocultos en el marco estructural de un remolque utilitario decorativo. La operación no terminó ahí, ya que también se encontraron 380,250 pastillas adicionales escondidas en los paneles de vidrio de otro vehículo, lo que evidencia la sofisticación y el alto riesgo que estas operaciones de contrabando representan.
El operativo también resultó en la incautación de armamento; entre los objetos asegurados se encontraba un rifle AK-47 y dos mil cartuchos, interceptados en los carriles de salida hacia Nogales, Sonora. Este hallazgo subraya la conexión frecuente entre el tráfico de drogas y la violencia armada en las rutas fronterizas.
Este decomiso es parte de una serie de operativos exitosos en esa semana, que incluyeron el aseguramiento de 40 kilogramos de metanfetaminas y 298,125 pastillas de fentanilo más, encontradas en escondites ingeniosamente diseñados dentro de otro vehículo. Adicionalmente, 4.5 kilogramos de metanfetamina fueron hallados atados al torso de una persona, destacando los métodos extremos utilizados por los traficantes para eludir a las autoridades.
Este récord en la incautación de fentanilo no solo representa un golpe significativo al narcotráfico sino que también refuerza la necesidad de mantener vigilancia continua y cooperación binacional para combatir estas redes delictivas que operan a lo largo de la frontera entre México y Estados Unidos.
Con información de: La Jornada