Desde hace más de 40 horas, la autopista México-Puebla está completamente paralizada en ambos sentidos, provocando un caos sin precedentes entre los viajeros atrapados en la vía. Pobladores de Santa Rita Tlahuapan, exigentes de una compensación por las tierras vendidas hace décadas, son los protagonistas de este bloqueo que ha capturado la atención nacional tras volverse viral un video de la situación.
Los manifestantes cerraron la autopista desde las 11 de la mañana del martes, dejando a cientos de vehículos varados. La desesperación ha crecido entre los afectados, muchos de ellos menores de edad y adultos mayores, quienes sufren no solo el agobio físico sino también un considerable estrés emocional al no poder continuar sus viajes ni regresar a sus hogares.
Además, la situación se agravó cuando un grupo de personas, en un intento desesperado por encontrar una salida, derribó una parte del muro de contención cerca del kilómetro 71. Aunque algunos vehículos lograron pasar por la brecha abierta, los propios pobladores volvieron a cerrar el paso poco después, reforzando el bloqueo con más determinación.
Testimonios de los afectados destacan la falta de información clara y la escasez de recursos, especialmente agua y alimentos. Las autoridades han intentado mediar en el conflicto, pero hasta ahora no se vislumbra una solución rápida. Los servicios de emergencia han tenido dificultades para acceder a la zona y proporcionar la ayuda necesaria a los viajeros enfermos o en condición crítica.
Este bloqueo no solo ha interrumpido el flujo normal en una de las arterias más importantes del país sino que también ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de miles ante conflictos sociales prolongados que exigen una resolución efectiva y compasiva por parte de todas las entidades involucradas.