El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, calificó como parte de una campaña en su contra las acusaciones del narcotraficante Ismael "Mayo" Zambada, quien afirmó que el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, se reuniría con él el día de su detención en Estados Unidos. Durante su conferencia de prensa matutina, López Obrador sostuvo que estas acusaciones buscan involucrar también al Ejecutivo en la narrativa de "narcopresidente".
López Obrador respaldó la postura del gobernador Rocha Moya, quien solicitó a la Fiscalía General de la República (FGR) que investigue tanto el asesinato del diputado electo Héctor Melesio Cuén como la supuesta reunión con Zambada. El presidente aseguró que la FGR ya está investigando el caso y ha pedido más información al Gobierno de Estados Unidos, subrayando la necesidad de transparencia y verdad en el proceso.
El mandatario también cuestionó la declaración del embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, quien sugirió que la captura de Zambada y Joaquín Guzmán López fue una operación entre cárteles sin intervención de los gobiernos mexicano o estadounidense. López Obrador descartó que la DEA estuviera involucrada y señaló que, aunque la situación es compleja, la verdad se conocerá con el tiempo.
Con informacion de Joaquin Lopez Doriga.