Ante la llegada de la temporada de lluvias, el Metro de la Ciudad junto con las alcaldías correspondientes, ha intensificado sus esfuerzos de coordinación para prevenir inundaciones en las vialidades adyacentes a sus instalaciones y asegurar el correcto funcionamiento del servicio. Estas acciones se enmarcan en una estrategia integral que incluye tanto medidas preventivas como correctivas dirigidas a mejorar la infraestructura y los sistemas de drenaje externos de las estaciones.
La Secretaría de Movilidad, preocupada por los recurrentes episodios de inundaciones, ha solicitado un diagnóstico detallado sobre la acumulación de agua en las entradas de las estaciones de Metro y Tren Ligero. Como respuesta, el Metro ha emprendido acciones de desazolve en la red de drenaje externa, trabajando de la mano con las alcaldías para evitar que el agua pluvial se convierta en un obstáculo para los usuarios y los servicios de transporte.
Dentro de las estaciones, se realizan actividades como la impermeabilización de techumbres en áreas críticas, incluyendo talleres y subestaciones eléctricas, además de las estaciones que están a nivel de calle. El mantenimiento programado de los equipos hidráulicos y el desazolve de cárcamos en estaciones subterráneas son parte fundamental de estas labores.
El sistema de drenaje del Metro, que incluye 969 cárcamos, recibe mantenimiento continuo a lo largo del año, asegurando su funcionamiento óptimo incluso durante condiciones climáticas adversas. Durante eventos de lluvia intensa, tanto el Metro como el Tren Ligero aplican protocolos de marcha de seguridad, que implican reducir la velocidad pero sin detener completamente el servicio.
Recientemente, un incidente involucró la interrupción temporal del servicio de Tren Ligero debido a la incursión de un microbús en las vías durante una inundación. La rápida intervención de la Secretaría de Seguridad Ciudadana permitió retirar el vehículo y restablecer el servicio una vez que las condiciones lo permitieron.
Con información de: La Jornada