Orlando Casares Contreras, arqueólogo del Centro Yucatán del Instituto Nacional de Antropología e Historia, ha planteado serias críticas sobre la nueva estatua del dios maya instalada en el muelle de Telchac. Casares Contreras, junto con otros académicos como el doctor Alfredo Barrera Rubio, ha señalado que la figura carece de la riqueza y precisión que caracteriza al arte maya.
El arqueólogo ha comentado que la estatua representa más a un guerrero maya que al dios de la lluvia, y ha criticado la inclusión de una lanza, un arma poco común en la iconografía maya para estos dioses. Según Casares Contreras, una representación más fiel a las imágenes tradicionales del dios de la lluvia habría incluido un machete, un elemento más asociado con la cultura maya.
El especialista sostiene que la falta de detalles y la elección de atributos incorrectos en la estatua no solo desvirtúan la imagen cultural del dios, sino que también reflejan un entendimiento limitado de la iconografía maya. Estas observaciones han generado un debate sobre la autenticidad y el respeto hacia las representaciones culturales en proyectos de restauración y homenaje en sitios históricos.