La violencia en Guanajuato continúa dejando víctimas. En esta ocasión, cinco personas, entre ellas tres hombres y dos mujeres, fueron asesinadas a balazos en el interior de una vivienda ubicada en la calle Mariano Jiménez, en el Barrio de San Antonio, Celaya. El trágico suceso se registró durante la madrugada del martes, según informes de los vecinos, quienes reportaron haber escuchado disparos. Sin embargo, no fue sino hasta la tarde que las autoridades acudieron al lugar.
Elementos de la Guardia Nacional se presentaron en la escena del crimen, mientras que agentes de la Agencia de Investigación Criminal comenzaron las indagatorias correspondientes. Los cuerpos de las víctimas fueron trasladados al Servicio Médico Forense (Semefo) para realizar las autopsias de ley. Hasta el momento, no se han reportado personas detenidas en relación con este múltiple homicidio, y las autoridades locales han mantenido silencio sobre posibles avances en la investigación.
Este hecho se suma a una serie de episodios violentos que han sacudido a la ciudad de Celaya en las últimas 24 horas. Apenas el lunes por la tarde, en la colonia Centro, se registró un ataque armado en dos joyerías, dejando un saldo de cuatro personas muertas y cinco heridas. Este ataque ha generado una creciente preocupación entre los habitantes de la región, quienes temen por su seguridad ante el incremento de la violencia.
La ola de violencia en Guanajuato no se limita solo a Celaya. También el lunes, en el municipio de Salvatierra, cuatro personas fueron asesinadas a las afueras de una tienda de bebidas alcohólicas. Estos incidentes reflejan la grave situación de inseguridad que afecta al estado, el cual se ha convertido en uno de los más violentos de México en los últimos años debido a la confrontación entre grupos criminales.
Las autoridades estatales y federales enfrentan un desafío cada vez mayor para frenar la escalada de violencia en la región. La población espera que se tomen medidas contundentes para devolver la paz y la seguridad a sus comunidades. Mientras tanto, el miedo y la incertidumbre continúan dominando el día a día de los habitantes de Guanajuato.