El peso mexicano concluyó la sesión del martes con una depreciación del 1.02% o 20.03 centavos, cotizando alrededor de 20.08 pesos por dólar, debido a la creciente incertidumbre generada por el debate en el Senado sobre la reforma al Poder Judicial. Desde agosto, el volumen de operaciones con el peso ha disminuido, lo que se ha acentuado en las últimas jornadas, mientras otras divisas no presentan este comportamiento.
Los analistas atribuyen las presiones al alza en el tipo de cambio a una mayor aversión al riesgo sobre México, derivada de las implicaciones que podría tener esta reforma en el clima de inversión. Instituciones y asociaciones empresariales han alertado sobre los riesgos económicos que plantea la reforma judicial, que busca modificar aspectos clave del sistema legal en el país.
El Grupo Financiero Base estima que esta reforma podría tener un impacto negativo equivalente al 1.9% del Producto Interno Bruto (PIB) de México, afectando la llegada de nuevas inversiones y limitando la reinversión de utilidades de empresas extranjeras ya establecidas en el país.
Si estas previsiones se materializan, la economía mexicana podría entrar en recesión hacia finales de 2024, lo que agravaría los desafíos económicos y provocaría un estancamiento prolongado, según los expertos.