Este martes, la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, y el exmandatario Donald Trump, participaron en un agitado debate en Filadelfia, organizado por la cadena ABC News, a menos de dos meses de las elecciones presidenciales. En el encuentro, lleno de tensiones y ataques personales, Trump se mostró exasperado en varias ocasiones, mientras que Harris mantuvo una postura calmada y respondió con expresiones faciales que captaron la atención de los espectadores.
Uno de los momentos más tensos ocurrió cuando Trump, en respuesta a un comentario de Harris sobre sus mítines, lanzó una diatriba llena de información falsa sobre migrantes haitianos. "Se están comiendo los perros y gatos", afirmó, lo que provocó la risa de su rival y críticas en redes sociales.
Los ataques personales dominaron gran parte del debate. Harris acusó a Trump de querer convertirse en un "dictador" y lo calificó de "desgracia" para los líderes militares. Por su parte, Trump tildó a Harris de "radical" y de llevar a Estados Unidos al borde del colapso. Mientras tanto, Harris aprovechó la pantalla dividida del debate para hacer gestos que desafiaron las palabras del expresidente, en tanto que Trump mantuvo una postura más rígida, sin mirar a su oponente.
Trump intentó enfocar la discusión en la migración, una de las principales preocupaciones de los votantes. Repitió en varias ocasiones que Harris es la responsable de la frontera, mientras ella evadía las preguntas y se limitaba a apoyar un proyecto de ley que busca restricciones al asilo.
El aborto fue otro tema de confrontación. Harris prometió protegerlo a nivel federal, mientras que Trump señaló que apoyaba excepciones en casos de violación, incesto y peligro para la vida de la madre.
Con encuestas que muestran una ajustada carrera electoral, Harris lidera a Trump por solo 2,7 puntos porcentuales a nivel nacional, según el agregador de encuestas FiveThirtyEight, lo que presagia unas elecciones reñidas en noviembre.