Por Redacción Contra Réplica

López Obrador defiende la reforma que integra a la Guardia Nacional a la Sedena

El presidente asegura que el cambio evitará la pérdida de esfuerzos y garantizará el combate efectivo a la delincuencia.

La reforma constitucional que permitirá que la Guardia Nacional (GN) dependa administrativamente de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) tiene como objetivo asegurar que el esfuerzo invertido en su creación no se pierda con el tiempo, aseguró el presidente Andrés Manuel López Obrador durante su conferencia mañanera. "Todo el esfuerzo que hemos hecho para crearla, que ha significado formar en cinco años una institución que ya tiene el respaldo de la mayoría del pueblo, no se eche por la borda", afirmó.

López Obrador respondió a las críticas sobre esta decisión, provenientes tanto de sectores de izquierda como del bloque conservador, quienes señalan un posible riesgo de represión y militarización. El mandatario subrayó que su gobierno ha mantenido bajos índices de letalidad, en comparación con administraciones pasadas, y resaltó que "en este gobierno no ha habido desapariciones, represión, tortura ni masacres."

El presidente también aseguró que, en última instancia, la GN estará bajo autoridad civil y de la futura comandante suprema de las Fuerzas Armadas, Claudia Sheinbaum. En cuanto a las diferencias con la desaparecida Policía Federal, mencionó el caso de Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública, ahora enjuiciado por vínculos con la delincuencia durante su gestión, destacando la necesidad de evitar prácticas similares.

Al justificar el traslado de la GN a la Sedena, López Obrador destacó que su formación implicó la construcción de cuarteles e infraestructura, lo que ha permitido superar en número a las policías estatales y municipales en muchos estados. Además, resaltó que bajo el mando de oficiales de la Sedena no ha habido problemas de abusos de autoridad o violaciones a los derechos humanos, y que la ciudadanía aprueba su desempeño. En contraste, explicó que las policías estatales y municipales enfrentan mayores riesgos y tentaciones al estar más expuestas a la delincuencia.