En su conferencia matutina, López Obrador señaló que la medida es una forma de "dejar de manifiesto que México ya no es una colonia de ningún país extranjero y que se debe respetar a México".
La polémica se originó porque el rey Felipe VI nunca respondió a la carta que López Obrador le envió en 2019 solicitando una disculpa por los abusos cometidos por los españoles durante la conquista. El presidente mexicano lamentó que, en lugar de responder, la carta fue filtrada a medios como "El País", desatando críticas por parte de intelectuales y figuras como Mario Vargas Llosa, quien sugirió que México era el que debía pedir perdón.
En medio de la controversia, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, calificó de "inaceptable e inexplicable" la exclusión de Felipe VI. En respuesta, López Obrador reiteró que España estaba "malacostumbrada" por las actitudes de los gobiernos neoliberales que permitieron que empresas españolas operaran con impunidad en México, especialmente en el sector energético. El mandatario mexicano enfatizó que esta acción no afecta las relaciones entre los pueblos de México y España, sino que se enfoca en las "élites políticas y económicas" que han abusado del país.
Con información de López-Dóriga Digital.