En su discurso, la ahora presidenta de México: Claudia Sheinbaum; recordó la lucha histórica del país por su independencia, destacando la importancia de los héroes patrios en este proceso. Resaltó la contribución de las mujeres luchadoras, incluidas las indígenas, y los avances logrados en la sociedad.
Sheinbaum hizo un llamado a realizar un análisis con "la cabeza fría", reflexionando sobre cómo, durante este sexenio, se logró sacar a millones de mexicanos de la pobreza, mejorar las finanzas y reducir la deuda del país. Atribuyó estos logros a un cambio en el modelo económico, pasando del neoliberalismo a lo que ella denomina "el humanismo mexicano", un enfoque basado en el amor al pueblo.
Su discurso marcó un hito significativo en la historia política de México, subrayando el papel crucial de las mujeres en la conducción del país y estableciendo un tono de unidad y progreso para su administración.