La inflación en México registró una disminución significativa al ubicarse en 4.44 % anual durante la primera quincena de diciembre, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Este resultado marca una reducción respecto al 4.66 % con el que cerró el 2023, consolidando una tendencia a la baja que ha caracterizado al último trimestre del año.
El descenso inflacionario se atribuye principalmente a una moderación en los precios de bienes y servicios básicos, así como a políticas económicas que han buscado contener los costos en sectores clave. Los alimentos y energéticos, históricamente sensibles a las fluctuaciones de precios, mostraron estabilidad relativa durante este periodo, contribuyendo a la disminución general del índice de precios al consumidor.
Este comportamiento inflacionario es alentador para la economía mexicana, ya que refleja un mejor control sobre los niveles de precios en un contexto de incertidumbre global y presiones externas. Analistas consideran que esta cifra reafirma las perspectivas de crecimiento moderado para el próximo año y la posibilidad de mantener políticas monetarias más flexibles.
Aunque la inflación se encuentra dentro de los objetivos establecidos por el Banco de México, las autoridades han señalado que continuarán vigilando los factores internos y externos que puedan influir en su comportamiento. Entre los retos a enfrentar se encuentran la volatilidad de los mercados internacionales y las posibles afectaciones en las cadenas de suministro.
Con este panorama, México se perfila para cerrar el 2024 con una inflación controlada, lo que podría traducirse en una mayor estabilidad económica para las familias y los sectores productivos. La expectativa ahora se centra en mantener esta tendencia positiva durante el inicio del próximo año.