El mundo cultural de México está de luto por el fallecimiento del pianista y director de orquesta Enrique Bátiz Campbell, ocurrido este jueves, a pocos días de cumplir 83 años (el 4 de mayo). La noticia fue confirmada por Octavio Castillo Acosta, rector de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, donde Bátiz se desempeñaba como director artístico de la orquesta sinfónica universitaria.
Reconocido por su carácter firme y su búsqueda incansable de perfección, Bátiz alguna vez declaró a La Jornada (2012): "Sí, sé que tengo mala fama, pero lo único que hago es pedir que la nota 'do' sea trabajada como tal y no como 're'. No son culpa mía las fallas educativas de los músicos de otras orquestas; de lo que sí tengo responsabilidad es de los que están bajo mi dirección".
Fundador de la Orquesta Sinfónica del Estado de México (OSEM) en 1971, Bátiz la dirigió en dos periodos (1971-1983 y 1990-2018), llevándola de gira por Estados Unidos, Europa y China. También fue director de la Filarmónica de la Ciudad de México (1983-1989) y asesor de la Sinfónica de Guanajuato. Su talento lo llevó a dirigir orquestas de talla internacional, como la Royal Philharmonic de Londres.
Con una discografía de 145 grabaciones, sus interpretaciones de obras como la Tercera Sinfonía de Camille Saint-Saëns y Petrushka de Igor Stravinsky fueron elogiadas como referentes mundiales. Recibió distinciones como la Presea Bernal al Mérito Artístico, el Premio Internacional José Martí de la UNESCO y la medalla Águila de Tlatelolco.
Nacido en la Ciudad de México en 1942, Bátiz debutó como pianista a los 5 años. Estudió en la Juilliard School of Music en Nueva York y fue semifinalista del Concurso Marguerite Long en París (1965). Su debut como director fue en 1969, con la Orquesta Sinfónica de Xalapa en Bellas Artes.
En sus propias palabras: "Llegué a la madurez sin importarme quién se dé cuenta. Entiendo mucho mejor ahora para qué es un ensayo. He trabajado un chingo para lograrlo, porque soy producto más del trabajo que del talento".
La Secretaría de Cultura federal y la OSEM expresaron su pesar por su partida, destacando su contribución a la difusión de la música clásica en México. Auditorios y casas de cultura en el Estado de México llevan su nombre, testimonio de su impacto en la cultura nacional.
Enrique Bátiz Campbell, el músico que vivió "al servicio de Euterpe"* (la musa griega de la música), deja un vacío en el panorama artístico, pero su legado resonará por generaciones. Descanse en paz.