Por Redacción Contra Réplica

Desarrollan el marcapasos más pequeño del mundo que se disuelve en el cuerpo 

Este dispositivo inyectable, controlado por luz, podría revolucionar la atención cardíaca en los próximos años.

Científicos anunciaron el desarrollo del marcapasos más pequeño del mundo, con un tamaño menor al de un grano de arroz, que se inyecta mediante una jeringa y se controla con luz antes de disolverse en el cuerpo. Este avance, presentado en la revista Nature, ha sido probado con éxito en ratones, ratas, cerdos, perros y tejidos cardíacos humanos, y se espera que pueda ser testeado en personas en los próximos dos o tres años.

El dispositivo mide solo 1 milímetro de grosor y 3.5 milímetros de largo, y se activa mediante un parche flexible adherido al pecho del paciente. Cuando detecta latidos irregulares, el parche emite luz infrarroja para regular el ritmo cardíaco. Además, el marcapasos se alimenta con una "célula galvánica" que transforma los fluidos corporales en energía, eliminando la necesidad de baterías externas.

Este avance podría beneficiar a bebés con malformaciones cardíacas congénitas que requieren marcapasos temporales tras una cirugía, así como a adultos que necesitan apoyo cardíaco postoperatorio. A diferencia de los marcapasos tradicionales, que requieren intervención quirúrgica para su colocación y extracción, este dispositivo se disuelve en el cuerpo sin necesidad de cirugía adicional.

Expertos consideran que esta tecnología marca un cambio de paradigma en la medicina bioelectrónica, con potencial para aplicarse en la regeneración nerviosa y la cicatrización de heridas. La Organización Mundial de la Salud recuerda que las enfermedades cardíacas son la principal causa de mortalidad a nivel global, lo que refuerza la importancia de innovaciones como esta en el campo de la salud.