Por Cindy Palencia

Prada y Versace se fusionan para conquistar el lujo global

La icónica firma italiana adquiere Versace por 1.250 millones de euros y desafía el dominio francés en la moda de alta gama.

La firma italiana Prada anunció la adquisición total de Versace por 1.250 millones de euros, en una operación que une a dos de las casas de moda más emblemáticas del país. La compra, realizada al grupo estadounidense Capri Holdings, busca reforzar la presencia de Italia en el competitivo mercado global del lujo, tradicionalmente dominado por conglomerados franceses como LVMH y Kering.

La transacción, que se espera cerrar en el segundo semestre de 2025, fue negociada por el CEO de Prada, Andrea Guerra, quien logró reducir el precio desde los 1.600 millones de euros iniciales. A pesar de la rebaja, analistas advierten que la operación podría resultar costosa, considerando que Versace ha enfrentado una caída del 20% en sus ventas recientes y que una parte significativa de sus ingresos proviene de canales mayoristas y tiendas outlet.

Como parte de la integración, Dario Vitale, exdiseñador de Miu Miu, asumirá la dirección creativa de Versace, mientras que Donatella Versace se convertirá en embajadora de la marca. Prada planea mantener la identidad audaz y lujosa de Versace, evitando cambios drásticos en su estética, pero implementará una reestructuración operativa que incluye el traslado de la sede a Milán y la adopción de un modelo de producción más vertical.

Esta fusión representa un hito en la industria de la moda italiana, marcando una estrategia de consolidación frente a la creciente influencia de los conglomerados extranjeros. Con ingresos combinados que superan los 6.000 millones de euros, el nuevo grupo Prada-Versace se posiciona como un competidor formidable en el escenario global del lujo.