titulo_columna
Selen Terán
De San Luis y otros demonios

Era otro México, otro San Luis ¿ESTAMOS MEJOR?

El primero de septiembre es un día de fiesta... para los gobernantes sin importar de qué partido provengan; dan cifras amables, se autoelogian, ven un país de maravilla, mientras la realidad explota en las mesas de los mexicanos que se cuestionan qué comerán al día siguiente, si les renovarán el contrato, o si formarán parte de los desplazados por la violencia y la pobreza que tiene comunidades fantasmas desde hace años.

El lunes pasado Claudia Sheinbaum vivió su día, con toda la parafernalia, se escuchó de avances y logros, poca o nula autocrítica, en fin, eso no es raro , y tampoco es extraño que  escucharamos muy poco, muy poco de San Luis Potosí, y aunque también es una costumbre que la entidad no figure, las cifras ahí están,  los números son fríos.

Los delitos de alto impacto siguen sucediendo, la Cuarta Transformación no ha llegado a cambiar esa verdad, las odiosas comparaciones son después de todo perspectivas que esperemos sirvan de algo para quienes toman decisiones.

En mayo del 2025 -último mes estudiado de Semáforo Delictivo- el narcomenudeo y la extorsión son delitos que están en un marcaje rojo, es decir están por arriba la media nacional y con una tasa por población muy por encima de lo 'deseable', con mil 41 delitos denunciados de narcomenudeo y 12 de extorsión son las cifras que se presentaban en el séptimo mes de Claudia Sheinbaum. 

En el séptimo mes de gobierno de Andrés Manuel López Obrador por estos dos delitos en San Luis Potosí,  el narcomenudeo apenas tenía 54 denuncias y la extorsión llegaba a 13 denuncias.

Cuatro años antes con el gobierno de Enrique Peña Nieto, en San Luis Potosí las cifras eran aún más favorecedoras, 13 delitos por narcomenudeo se denunciaron y 15 por extorsión. Sí era otro México y otro San Luis. Las Fiscalía no son más eficientes ahora, pero sí se denuncia más, hay más difusión y hay delitos que no se pueden ocultar. 

En crecimiento económico la entidad potosina al término del tercer trimestre del 2013 tenía un 1.7 por ciento de crecimiento económico; en el mismo trimestre al año del gobierno de AMLO era de menos 2.7 por ciento,  ya había un tinte de desaceleración que tanto le cuesta a los obradoristas aceptar, mientras que con Sheinbaum,  primer trimestre del año la cifra de crecimiento es de 2.5 por ciento.
Estas son las cifras usted juzgue.

Vamos a estar mejor dijo la presidenta Sheinbaum a forma de promesa, y sí como mexicanos necesitamos más que confiar, exigirlo. Necesitamos estar mejor,  sin concesiones,  sin más paciencia... ya tuvimos suficiente.