El PRI no estuvo construido para que un día se hiciera un documental de su caída, de su fin, y de una próxima pérdida de registro. El viernes pasado las redes 'estallaron' por el teaser del documental PRI: Crónica del Fin.
Contado por Televisa, su creadora y directora es la periodista Denise Maerker.
Las redes conmocionaron, las de perfiles politizados, no es un episodio de la Casa de Los Famosos, que sin saber cómo sabes de un asunto viral que ocurrió con sus participantes. Pero se movió ese porcentaje que queremos ver el material de lo que llevó a un poderoso partido a tenerlo todo y hoy ser un resquicio del poder en nuestro México.
En San Luis Potosí la crónica del fin empieza igualmente en la década de los 2000, el estado fue gobernado en esa ola de alternancia por el PAN, para después pasar por los peores gobiernos de los que se tenga memoria en su historia reciente.
Fernando Toranzo Fernández y Juan Manuel Carreras López fueron protagonistas de gobiernos grises y corruptos, opacos sin obras relevantes ni cambios que nos llevarán al lugar competitivo que su gente merece. Un puñado de nuevos ricos tomaron el poder, los que les antecedieron ofrecieron complicidad esperando reciprocidad en sus próximos cargos. Un priísta nunca caía mal parado.
- La realidad en este México es que no, ningún político termina mal, un puñado pasa por un bache y regresa a su opulencia, aunque sea con otro color-.
Y así saltaron varios políticos chapulines dejando cada vez más solo al PRI estatal. Desde esos años en que la clase política se paralizaba para ver al ungido, ya su edificio en Luis Donaldo Colosio daba indicios de un declive que en las elecciones del 2024 se mostró el descontento y rechazo de los potosinos conquistados por otras fuerzas políticas, aunque una de ellas con un tufo de aquellos años de abundancia.
En la Capital del Estado la historia más o menos pintaría similar, con un descontento desde inicios de los 2000 mil, alternancia más extensa, y un voto más exigente regresó a Palacio Municipal a la priísta Victoria Labastida que tuvo un gobierno atacado, y muy señalado, el machismo claro que se dejaba ver y también la disciplina que le caracterizaba a este partido, el fracaso en las urnas qué intentaba saltar al Senado frenaría también a los siguientes aspirantes.
La frase de que el electorado votaba por las personas resonaba para todos los cargos y así se elegió al ex rector Mario García Valdez; pasaron años para que el PRI regresara a Palacio Municipal, aunque al día de hoy desconocemos bien a bien el color que gobierna en la capital.
El fin del PRI está a la vuelta de la esquina, ¿porqué aferrarse a un partido? Es tanta la soberbia para creerse el salvador de un moribundo y agonizante armatoste. En entrevistas con los medios de comunicación Enrique Galindo habló del valor del Revolucionario Institucional, y se dijo que ya estaría trabajando para la estrategia al 2027 ¿de verdad?
Televisa un fiel cómplice de las artimañas del PRI en los años de gloria, está diciendo que ya murió ese partido y aquí tenemos un alcalde que se aferra ¿por qué?
Tal vez la respuesta esté más cerca de lo que creemos.