Por Redacción Contra Réplica

Reanudación gradual de clases presenciales en la Huasteca Potosina

La Secretaría de Educación y el IEIFE realizan inspecciones y limpieza en escuelas para garantizar la seguridad de estudiantes y personal docente.

La Secretaría de Educación del Gobierno del Estado, por indicaciones del Gobernador Ricardo Gallardo Cardona, puso en marcha este lunes 13 de octubre las jornadas de inspección, limpieza y saneamiento en los planteles educativos de la Huasteca Potosina, con el propósito de garantizar espacios seguros y adecuados para el regreso de la comunidad escolar.

Estas acciones forman parte de un plan de reanudación gradual de las clases presenciales, que comenzará formalmente a partir del martes 14 de octubre, asegurando un retorno ordenado y responsable, priorizando la salud y seguridad de estudiantes y personal docente.

La Secretaría de Educación, en coordinación con el Instituto Estatal de Infraestructura Física Educativa (IEIFE), realiza un monitoreo constante de los planteles de todos los niveles educativos: Educación Básica, Indígena, Media Superior y Superior. Los equipos técnicos evalúan los daños estructurales, revisan los servicios básicos y determinan las condiciones de seguridad de cada escuela antes de autorizar su reapertura.

Asimismo, se han implementado acciones de limpieza y desinfección en los espacios escolares, incluyendo aulas, sanitarios, comedores y áreas comunes, para minimizar riesgos a la salud y asegurar que los estudiantes puedan retomar sus actividades educativas en un ambiente protegido.

La Secretaría de Educación exhorta a madres, padres, tutores y personal docente a mantenerse atentos a los comunicados oficiales emitidos por el Gobierno del Estado y las instituciones educativas correspondientes, ya que únicamente los planteles que cumplan con todos los estándares de seguridad autorizados reanudarán clases de manera progresiva.

Con estas medidas, el Gobierno del Estado busca garantizar que el regreso a clases en la Huasteca sea seguro, organizado y acorde con las necesidades de las comunidades afectadas por las recientes contingencias, asegurando que la educación continúe sin poner en riesgo la integridad física de estudiantes y docentes.