Ahí estaban como si no hubiera pasado nada. Los que usaron la nómina para colocar aviadores, familiares entre ellos; los que poseen contratos para poseer departamentos de lujo en la exclusiva zona aledaña a “The Park”; los que vendieron candidaturas en el 202; los que maniobraron para que desde la Fiscalía local y la General de la República el actual gobernador no los derrotara en 2015; las eternas segundonas en municipios y distritos electorales a cambio de puestos en la burocracia; las y los que intercambiaron acusaciones graves de corrupción y antidemocracia en sus procesos internos; ahí estaba quien pasó de “primer priista del estado” a ser un apestado político. Ahí, con el pretexto de la visita de un dinosaurio enviado por las fauces centrales estuvo la pandilla del PRI potosino como si nada hubiera pasado.
Tras la arrogancia del carrerato vino la debacle priista hasta caer a la cuarta posición electoral local en 2024, no obtener ninguna diputación por el Principio de Mayoría y apenas un puñado de alcaldías. Dato ilustrativo en el mismo año pero en las elecciones federales es que apenas el PRI obtuvo 96 mil 473 votos, en contraste con los ganadores PVEM que tuvo 481 mil 900 sufragios, Morena 254 mil 833 votos y el PAN con 192 mil 480 sufragios.
Para el 2027 la pandilla reagrupada en el PRI le apuesta a dos cosas: Mantener el registro local y arañar el 3.5 por ciento de los votos emitidos que demanda la actual Ley Electoral; convertirse en un partido bisagra y quitarle votos al PAN y a Movimiento Ciudadano para que la oposición al actual régimen local se disuelva.
Las cartas están echadas. El PAN sabedor de las componendas de Alejandro Moreno Cárdenas y sus emisaria principal Sara Rocha Medina, así como el restañamiento de heridas con Enrique Galindo Ceballos, anunció que nada con el PRI.
Por cierto lamentable es la postura de la dirigencia local albiazul que deja abierta la puerta al “alcalde viajero” como posible alternativa electoral en el 2027 como candidato “ciudadano”, contraviniendo la orden de su “jefe” Jorge Romero que, en el lanzamiento del nuevo surfactante logotipo, dio por terminada cualquier alianza electoral con el PRI. Claro, la nómina del Ayuntamiento está plagada de panistas fieles al actual Comité Directivo Estatal panista encabezado por la senadora Verónica Rodríguez Hernández.
Hologramas
AUSENCIAS.- Pese a que con bombo y platillo la dirigencia estatal del PAN anunció que en la Glosa por el Cuarto Informe de la Administración Estatal 2021-2027 su bancada estaría muy activa y crítica, lo cierto es que brilló por su ausencia; por ejemplo la legisladora Mireya Vancini Villanueva nunca se apareció en los tres días de pasarela de 9 secretarios y secretarias y una encargada de Despacho, el diputado Mercelino Rivera Hernández sólo se asomó en la última jornada y Rubén Guajardo se pareció más presumir sus trajes con raya de gis que para interpelar a las y los comparecientes.
SOBRIEDAD.- Hay que reconocer que pese a las tremendas crisis que se desataron en los últimos días, el rector Alejandro Javier Zermeño Guerra ha mostrado talante. Ante el bombardeo que enfrenta tanto de las legítimas protestas estudiantiles por la violación sexual de una alumna en la Facultad de Derecho, como de algunos sectores políticos, el rector ha mantenido la calma y no ha entrado al choque frontal, al contrario, ha dedicado su atención a intentar restablecer la calma en la máxima casa de estudios atendiendo y escuchando a los furiosos alumnos y alumnas. Zermeño está en el último tramo de su segundo mandato al frente de la Rectoría, si quiere pasar a la historia como un rector de altos vuelos, debe comenzar con una sacudida a las estructuras en su equipo de trabajo que tantos problemas le ha ocasionado.
Pepe Alemán
Holoverso