La reciente intentona por parte de un grupo de concejales regidores del naciente municipio de Villa de Pozos para acrecentar los bonos de fin de año no sólo demuestra la vulgar ambición que los motivó a sumarse a un proyecto constitucional, que de ello bien intencionado, sino que reflejan la visión depredadora de recursos públicos de quienes los impulsaron: El alcalde de la capital Enrique Galindo Ceballos y la presidenta del Comité Directivo Estatal (CDE), la senadora Verónica Rodríguez Hernández.
Maribel Lemoine Loredo fue la segunda síndico durante el primer periodo de Enrique Galindo al frente de la comuna capitalina, desde donde siendo consejera estatal torpedeó la dirigencia del PRI encabezada por Sara Rocha Medina, en el periodo de divorcio político entre el “alcalde viajero” y la ex alcaldesa de Catorce. Bastó que se ventilara que como “aviadores” familiares directos de Lemoine estuvieron por mucho tiempo en la nómina del tricolor estatal, para que la actual concejal regidora renunciara a 33 años de militancia.
En la repartición de cotos de poder en el naciente municipio de Villa de Pozos, Maribel Leomine Loredo fue propuesta –entre otros personajes- por Galindo para integrar el Concejo Municipal y desde pronto mostró la frivolidad de ese grupo político, pues presumió sus viajes a Colombia, igual que su jefe político lo hace disfrazado de premios y eventos ficticios.
Siendo síndica galindista, su suplente, Lilia Faviola Hernández Calderón, fue una de las promoventes de amparos para evitar la municipalización de Villa de Pozos.
Dante Alan Carreón Sandoval tiene una historia vasta en el PAN donde ha sido consejero estatal en tres ocasiones; secretario técnico del CDE a propuesta de Verónica Rodríguez; antes, secretario de Comunicación de la dirigencia estatal y coordinador del Grupo Parlamentario albiazul en el Senado de la República; en el trienio de Xavier Nava Palacios fue subdirector de Comunicación Social y de manera breve director de Comunicación Social del Interapas.
Se dice que como “premio de consolación” para no ser parte del actual Consejo Estatal del PAN, Verónica Rodríguez le prometió la Concejal Regiduría Número 7, lo cual le cumplió.
Ambos concejales regidores, Maribel y Dante Alan, formaron un grupo en rebeldía junto con el concejal síndico Gerardo Ávila Rodríguez, uno de los últimos delegados galindistas en la entonces demarcación de Villa de Pozos; entre sus objetivos, primero, fue debilitar a la anterior concejal presidenta, María Teresa de Jesús Rivera Acevedo y, luego, intentar bloquear la llegada de la actual concejal presidenta, la diputada con licencia Martha Patricia Aradillas Aradillas.
Bastó un amague desde el Congreso del Estado donde les recordaron que fue esa soberanía la que avaló sus nombramientos y no la elección popular, para desistir de sus intentos golpistas y así conservar sus prebendas.
Ahora, tras el escándalo de querer desde la Comisión de Hacienda del concejal cuerpo edilicio de Villa de Pozos autorizarse bonos extraordinarios de fin de año que rondan los 200 mil pesos, el próximo martes en reunión de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) y después en el Pleno, pudieran ser destituidos y asignar sus cargos a los suplentes. Habrá que ver el desenlace.
Hologramas
UN BIENESTAR PERVERSO.- La semana pasada fue filtrada a algunos medios la versión de que a la Delegación de la Secretaría del Bienestar del Gobierno de México en San Luis Potosí llegaría la todavía presidenta del Comité Ejecutivo Estatal de Morena, Rita Ozalia Rodríguez Velázquez. De acuerdo con fuentes del partido guinda, el rumor se propagó desde el búnker de Fray Diego de la Magdalena, específicamente del todavía superdelegado, Guillermo Morales López. La información obtenida refiere que el funcionario federal, al ser consejero estatal de Morena y tener bajo su control a una buena parte de las y los 70 consejeros, una vez que quede acéfala la dirigencia buscaría apoderarse del partido en un año en el que comienza el proceso electoral 2027. Cabe recordar que las candidaturas, de acuerdo a excesos anteriores, en los partidos tienen un costo monetario, sino sólo hay que recordar las acusaciones en contra del actual secretario municipal del Bienestar del gobierno de Enrique Galindo, Edmundo Azael Torrescano Medina, a quien en reiteradas ocasiones han acusado que en su paso por la Secretaría de Organización del tricolor potosino ofertó todo tipo de candidaturas lo que le trajo jugosas ganancias.