Increíblemente un partido que se dice emanar de la izquierda, que tiene un antecedente de manifestar su descontento, incluso pasando por encima del derecho al libre tránsito, hoy se discrimina la protesta, el alzar la voz, y lo vemos reflejado en una manifestación por más legítima: el 25N.
Hablando de San Luis Potosí las manifestaciones del 25 de noviembre han sido visibles y han resonado en el sistema que no quiere escuchar. En esta ocasión no fue así, un evento sentido, claro.
Esta manifestación mostró un tendedero dolorosísimo: víctimas de feminicidio, los rostros de las mujeres que fueron víctimas de todas las violencias de género y no hubo una red de apoyo ni un sistema capaz de salvarlas del infierno.
Y ni así hubo una convocatoria basta.
La manifestación del 15 de noviembre de la Generación Z fue un parteaguas en el gobierno de Claudia Sheinbaum, a partir de esta fecha en las conferencias matutinas de Claudia Sheinbaum y las participaciones de su gabinete han criminalizado las protestas, el costo en el corto plazo fue un desempeño corto.
No es criticable, claro que no, es preocupante.
Preocupa que la manifestación sea criminalizada, que los jóvenes, mujeres, adultos mayores, sectores vulnerables también como productores agricultores, sean amenazados con abrirles carpetas de investigación o recordarles su pasado que los podría llevar a una detención arbitraria si es que bien les va, porque México así es, el justo está tras las rejas y el delincuente amparado con la corrupción y la impunidad.
San Luis Potosí tenía mucho que decir, tenía mucho que protestar, para empezar lo ocurrido el 17 de octubre, en la Facultad de Derecho. La Universidad Autónoma de San Luis Potosí ni siquiera fue ‘visitada’, era punto focal.
Si bien cayeron ‘cabezas’, y se recompuso los protocolos de seguridad, la herida sigue abierta, no duden que los casos de acoso continúan, los docentes hostigadores siguen, y la justicia en el abuso no ha cesado.
DATOS: De enero a octubre en México hay 597 casos de feminicidio, San Luis Potosí reporta seis, un uno por ciento del total nacional.
La tasa de víctimas de feminicidio por cada 100 mil mujeres es de 0.88.
En San Luis son las adultas quienes más son víctimas de feminicidio, no es cosa menor, una persona con comunicación a su alcance, no pudo ser escuchada, y aún así señalan a las protestas.