Patética la columna del inefable y cada vez menos leído Juan José “El Minino” Rodríguez. Da pena ajena la mala actuación que ha tenido en lo que él calificó como conflicto entre el rector y los diputados del Congreso de San Luis Potosí. A este grotesco sujeto, basta recordarle su paso gris como servidor público en administraciones pasadas, para restarle cualquier autoridad moral.
En la columna que, ante su súplica, le permiten escribir un día a la semana, refiere una supuesta información reservada que en su momento decidió no publicar, hasta confirmarla, y asegura que “se cruzaron llamadas entre la UASLP y unas oficinas palaciegas de la bella Ciudad de México”. La confusión con la que escribe queda en evidencia, pero se entiende que el rector buscó orientación o “línea” precisamente por la capital del país, donde se asientan los poderes de la República. Dice que la respuesta que le dieron al rector, para que no se presentara en el Congreso fue la siguiente: “no vaya, no asista, puede ser una trampa”; pues no que la Universidad era autónoma; ahora todo indica, que no es así.
Es indignante lo que hace este impresentable sujeto por ganarse unos cuantos pesos, y es comprensible, porque atrás quedaron sus años de gloria, cuando precisamente siendo Diputado Local se sentía representante real del pueblo, a pesar de que tuvo un irrelevante desempeño; aunque su actuación más siniestra y, para muchos repugnante, fue cuando en el gobierno del priista Fernando Silva Nieto le dieron cabida como Secretario de Gobierno, encargo que desempeñó de forma gris y oscura; como la tinta con que escribe sus confusas columnas, ya solo falta que, con tales antecedentes, diga que es periodista y no el operador político de quien le llega a su precio.
Se pretende erigir como dilecto periodista, pero lo único que ha logrado es su triste historia, es pasar sin pena ni gloria como servidor público.
No solo es un notorio desconocedor de la ley, lo preocupante son las tremebundas cosas que fabrica en su imaginación y su ingenua osadía para escribirlas. “El Gato” piensa que todos son de condición, para no ofender al rey león; lo que sí hay que reconocerle a “El Minino” Rodríguez es que si de algo conoce: es de billetazos, y todo mundo sabe que, lo que hace probo a cualquier servidor público, es que este sujeto escriba ataques a su persona, porque entonces quiere decir que no está recibiendo los billetazos provenientes de los recursos públicos, a que estaba acostumbrado.
¿O será que lo que escribió es para deslindarse de las pifias de la rectoría? es decir, a mi ni me culpen.
Adriana Moreno
Opinión