La Diócesis de Ciudad Valles dio a conocer una serie de ajustes en su estructura pastoral que comenzarán a aplicarse a partir de enero de 2026, como parte de una estrategia orientada a reforzar la vida espiritual, la formación sacerdotal y el acompañamiento a las comunidades católicas de la región Huasteca.
Mediante un comunicado oficial firmado por el obispo Roberto Yenny García, se informó sobre diversos nombramientos que impactarán tanto al Seminario Diocesano como a varias parroquias ubicadas en Ciudad Valles y el municipio de Tamuín. La diócesis señaló que estos movimientos responden a un proceso ordinario de renovación pastoral, enfocado en atender las necesidades actuales de la feligresía.
Uno de los cambios más relevantes es la designación del presbítero José Humberto Juárez Villeda como nuevo rector del Seminario Diocesano de Ciudad Valles, responsabilidad que asumirá formalmente el próximo 26 de enero de 2026. La diócesis destacó que este nombramiento tiene como objetivo fortalecer la formación humana, espiritual y académica de los seminaristas, considerados pieza clave para el futuro de la Iglesia local.
En el ámbito parroquial, se informó que el presbítero Benigno Zamora Elena fue nombrado párroco del templo del Sagrado Corazón de Jesús, en el municipio de Tamuín, cargo que asumirá el 8 de enero de 2026. Su llegada busca reforzar el acompañamiento pastoral y la atención a las familias de esta comunidad.
Asimismo, el presbítero Antonio Mariano Abad Hernández Guadalupe fue designado como nuevo párroco de la iglesia de Cristo Rey, en Ciudad Valles, con inicio de funciones programado para el 10 de enero de 2026. Por otro lado, el presbítero Cecilio Esparza Ledesma tomará posesión de la parroquia de la Inmaculada Concepción, en Tamuín, a partir del 7 de febrero del mismo año.
La Diócesis de Ciudad Valles hizo un llamado a los fieles a acompañar este proceso con oración y disposición, confiando en que los sacerdotes que asumirán estas nuevas encomiendas realicen su labor con espíritu de servicio. Finalmente, reiteró que estos cambios buscan fortalecer la vida comunitaria, la cercanía pastoral y el crecimiento espiritual de las comunidades católicas de la región.