Por Redacción Contra Réplica

Refuerzan vigilancia epidemiológica en la Huasteca por posible reaparición de paludismo

Autoridades de salud intensifican acciones preventivas ante la llegada de jornaleros foráneos por el inicio de la zafra en municipios agrícolas de la región.

Con el arribo de trabajadores agrícolas provenientes de distintos estados del país y el comienzo de la zafra, las autoridades sanitarias activaron esquemas de vigilancia epidemiológica en la región Huasteca, ante el riesgo potencial de reintroducción del paludismo, una enfermedad endémica transmitida por vector que puede propagarse con mayor facilidad en contextos de movilidad poblacional.

El tema fue abordado durante la sesión del Consejo Municipal de Prevención de Accidentes y Riesgos, donde el jefe de la Jurisdicción Sanitaria V, Ángel Yahir Pacheco, expuso el panorama epidemiológico actual y subrayó la importancia de mantener una vigilancia activa y preventiva, especialmente en zonas con flujo de jornaleros provenientes de entidades con presencia de la enfermedad.

Durante la presentación técnica, la coordinadora de Prevención a la Salud, Larisa Guevara, explicó que el paludismo es provocado por el parásito Plasmodium y se transmite a través de la picadura del mosquito Anopheles. Destacó que, sin una detección oportuna, la enfermedad puede propagarse rápidamente, por lo que la identificación temprana de casos es fundamental para evitar brotes.

Las autoridades recordaron que en 2017 México estuvo cerca de obtener la certificación como país libre de paludismo; sin embargo, la detección de un caso previo al proceso impidió dicho reconocimiento. Actualmente, Chiapas, Oaxaca y Campeche concentran la mayor incidencia de esta enfermedad, estados de los que proviene una parte importante de la mano de obra agrícola que se desplaza hacia diferentes regiones del país, incluida la Huasteca potosina.

Pacheco señaló que, aunque en Ciudad Valles la llegada de jornaleros foráneos es limitada debido a su vocación turística, en municipios como El Naranjo sí se registra una mayor movilidad de trabajadores provenientes de Oaxaca y Chiapas, donde aún existen casos activos. Esto incrementa la necesidad de fortalecer la vigilancia en dichas zonas.

Entre los síntomas más frecuentes del paludismo se encuentran fiebre, escalofríos, sudoración intensa, dolor de cabeza, así como vómito o diarrea en algunos pacientes. Ante ello, se ha reforzado la capacitación del personal médico para la aplicación de la prueba de gota gruesa y la atención inmediata de casos sospechosos.

Como parte de las acciones preventivas, se capacitará a personal de hospitales, centros de salud, áreas de urgencias y enfermería municipal. Las autoridades aclararon que actualmente no hay casos activos en la Huasteca y que el último registro positivo se presentó en 2018, aunque enfatizaron que la vigilancia se mantendrá de forma permanente para proteger la salud de la población.