Por Redacción Contra Réplica

El Vaticano cierra el Jubileo con un gesto de esperanza

El Papa León XIV clausuró el Año Jubilar al cerrar la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro, poniendo fin a un ciclo marcado por la fe, la peregrinación y la transición histórica en la Iglesia.

Con un acto cargado de simbolismo, la mañana de este martes el Vaticano fue escenario del cierre oficial del Año Jubilar, cuando el Papa León XIV selló la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro. El ritual, realizado en silencio y oración, marcó el final de un periodo que atrajo a millones de fieles y que convirtió a Roma en el centro espiritual del catolicismo durante más de un año.

Este Jubileo tuvo una particularidad histórica: fue convocado por el Papa Francisco en diciembre de 2024, pero concluido por su sucesor tras su fallecimiento en abril de 2025. La continuidad del rito en medio del cambio de pontificado recordó episodios poco frecuentes en la historia de la Iglesia y reforzó el carácter simbólico de este cierre, visto como un puente entre dos etapas del Vaticano.

Durante el año jubilar, peregrinos de todo el mundo cruzaron la Puerta Santa como signo de renovación espiritual y búsqueda de indulgencia. La masiva afluencia de visitantes no solo impactó la vida religiosa, sino también la dinámica social y económica de Roma, que vivió uno de los periodos de mayor presencia internacional en tiempos recientes.

Al cerrar la puerta, el Papa León XIV encabezó la misa de la Epifanía, con la que concluyó formalmente las celebraciones. El mensaje fue claro: aunque el Jubileo termina, la esperanza que lo inspiró debe trasladarse a la vida cotidiana de los creyentes, más allá de los muros del Vaticano y frente a los desafíos del mundo actual.