La selección de Uruguay ya tomó una decisión clave en su ruta hacia el Mundial 2026: Playa del Carmen será el lugar donde concentrará a su plantel durante el torneo. La elección coloca a México nuevamente en el mapa logístico de las grandes selecciones y confirma el atractivo del Caribe mexicano más allá del turismo, ahora como sede de alto rendimiento deportivo.
La Asociación Uruguaya de Futbol evaluó distintas opciones antes de inclinarse por este destino, privilegiando factores como conectividad aérea, cercanía con las sedes de competencia, clima, seguridad y calidad de instalaciones. El complejo seleccionado ofrece condiciones integrales para entrenamiento, descanso y recuperación, un punto decisivo en un torneo de alta exigencia física y mental.
La decisión también tiene una lectura estratégica: Playa del Carmen permite traslados relativamente cortos hacia varias ciudades mundialistas, lo que reduce tiempos de viaje y desgaste del plantel. En un Mundial extendido y con múltiples sedes, la logística se vuelve un factor tan determinante como el talento dentro de la cancha.
Más allá del plano deportivo, la llegada de la selección uruguaya anticipa un impacto positivo en la economía local, con mayor visibilidad internacional y movimiento en sectores como hotelería, servicios y turismo. Así, el Mundial 2026 comienza a sentirse desde ahora en territorio mexicano, no solo como espectáculo futbolístico, sino como un evento que redefine destinos y proyecciones globales.