Seattle aseguró su pase al juego por el campeonato tras ganar el título de la Conferencia Nacional, consolidando una temporada marcada por consistencia ofensiva y solidez defensiva. El equipo llega al Super Bowl con la intención de sumar un nuevo campeonato y reafirmar su lugar entre las franquicias más competitivas de la liga.
Por su parte, New England obtuvo el campeonato de la Conferencia Americana en un duelo cerrado, lo que marca su regreso al Super Bowl después de varios años. Los Patriots buscarán ampliar su historial de títulos y aprovechar su experiencia en partidos de alta presión.
El Super Bowl se disputará en el Levi’s Stadium de Santa Clara, uno de los recintos más modernos de la NFL. El encuentro concentrará la atención mundial no solo por lo deportivo, sino por el impacto económico y mediático que representa el evento más importante del fútbol americano profesional.