Por Redacción Contra Réplica

Fallece a los 102 años Guillermo Monroy Becerril, discípulo de Frida Kahlo

El pintor y muralista deja un legado que enlaza la generación de los grandes maestros con el arte contemporáneo mexicano.

La historia del arte mexicano pierde a uno de sus últimos testigos directos del siglo XX. Guillermo Monroy Becerril murió a los 102 años en Cuernavaca, cerrando una trayectoria que lo vinculó con figuras esenciales como Frida Kahlo, de quien fue alumno, y con el movimiento artístico que definió una época marcada por identidad, crítica social y muralismo.

Originario de Tlalpujahua, Michoacán, Monroy fue parte del grupo conocido como “Los Fridos”, jóvenes creadores que se formaron bajo la guía de Kahlo y que encontraron en la pintura un espacio de expresión política y cultural. Su formación en La Esmeralda consolidó una obra que transitó entre el mural, el grabado y la pintura de caballete, siempre con un trazo firme y una narrativa profundamente mexicana.

A lo largo de más de ocho décadas de trabajo, su obra fue exhibida en recintos nacionales e internacionales, incluido el Palacio de Bellas Artes. En años recientes recibió la Medalla de Oro en Artes Visuales, reconocimiento que celebró una carrera marcada por la coherencia estética y el compromiso social, valores que heredó de la generación posrevolucionaria.

Su muerte no solo representa la partida de un artista longevo, sino el cierre simbólico de un puente entre la época dorada del muralismo y las nuevas corrientes visuales. Con Monroy se va una memoria viva del arte mexicano, pero permanece una obra que dialoga con la historia y continúa inspirando a quienes entienden la pintura como acto de identidad y resistencia.