Por Redacción Contra Réplica

EDC México 2026 revela cartel y precios para su edición en CDMX

Más de 150 DJs se presentarán del 20 al 22 de febrero en el Autódromo Hermanos Rodríguez; abonos superan los 4 mil pesos en Fase 4.

La cuenta regresiva para el Electric Daisy Carnival México 2026 ya comenzó y, con ella, la confirmación de un cartel que vuelve a apostar por la diversidad sonora dentro de la música electrónica. Del 20 al 22 de febrero, el Autódromo Hermanos Rodríguez de la Ciudad de México se transformará en una ciudad efímera de luces, beats y escenarios monumentales, con más de 150 artistas repartidos en tres jornadas intensas.

El viernes 20 abrirá con nombres de peso como Above & Beyond, Armand Van Helden, CamelPhat, Chris Lake, Gareth Emery, Hardwell y James Hype, marcando el tono para un arranque que mezcla house, trance y big room. El sábado 21 promete uno de los picos más altos del fin de semana con Alesso, Alok, Angerfist, ANNA, Charlotte de Witte, un B2B entre Diplo y HUGEL, además de Seth Troxler. El domingo 22 cerrará con propuestas como Audien, Darude, Infected Mushroom y GRiZ, consolidando un cierre que equilibra nostalgia y sonidos contemporáneos.

Pero más allá de la música, el pulso económico del festival también marca tendencia. El abono general de tres días se encuentra en Fase 4 con un precio aproximado de 4,140 pesos más cargos por servicio, mientras que el Comfort Pass ronda los 5,850 pesos adicionales a cargos. En el segmento premium, la modalidad Citibanamex Plus tuvo un arranque desde 6,200 pesos en fase Early Owl. Para quienes prefieren asistir solo una jornada, los boletos individuales oscilan entre 1,590 y 1,890 pesos más cargos, según el día y la etapa de venta.

EDC México no solo es un escaparate musical; es también un termómetro cultural y financiero de la industria del entretenimiento masivo en Latinoamérica. Año con año, el festival confirma su capacidad de convocatoria y su influencia en el circuito electrónico regional. En 2026, la promesa es clara: tres días donde la capital se convierte en epicentro global del ritmo, con una producción que ya forma parte del ADN festivo de la ciudad.