La recta final hacia las elecciones legislativas del 8 de marzo en Colombia estuvo marcada por momentos de tensión luego de que dos candidatos al Congreso fueran reportados como desaparecidos en circunstancias que alarmaron a todo el país. El ministro de Defensa confirmó que los dos políticos han regresado sanos y salvos a sus hogares tras varios días de incertidumbre, lo que, más allá de aliviar a sus allegados, expone los desafíos de seguridad que afronta la contienda.
El primero de los casos ocurrió en el departamento del Cesar, donde el candidato al Senado por el Partido Conservador fue visto por última vez al salir de la casa de su padre. Su vehículo fue encontrado abandonado con pertenencias personales en su interior, lo que encendió las alarmas entre autoridades y su entorno familiar, que exigió acciones inmediatas para dar con su paradero. Tras varias horas de búsqueda, el aspirante logró volver a su municipio y se reunió con sus seres queridos, aunque sin que haya aún claridad sobre lo ocurrido durante su ausencia.
En paralelo, una lideresa indígena que aspiraba a una curul en la Cámara de Representantes también había sido reportada como desaparecida en el suroeste del país. Su equipo de campaña perdió contacto con ella mientras se desplazaba entre municipios para cumplir con su agenda proselitista. Horas después, la mujer fue hallada y se dirigía de regreso acompañada por equipos de protección, según indicaron fuentes oficiales, lo que alivió parte de la preocupación que se vivía, especialmente entre comunidades en zonas rurales afectadas por violencia.
Estos episodios se producen en un contexto de creciente alerta por la seguridad de candidatos y líderes sociales en regiones golpeadas por grupos armados, donde el riesgo electoral se ha intensificado. Aunque los dos aspirantes lograron reunirse con sus familias, la ola de desapariciones y amenazas en medio del cierre de campaña pone en evidencia las tensiones y desafíos que enfrenta la democracia colombiana en estas elecciones, sobre todo en territorios con histórica presencia de violencia.