El judo mexicano volvió a levantar la mano en el escenario continental. Con una cosecha de 16 medallas en las Copas Centroamericanas y del Caribe celebradas en Panamá, la delegación nacional no solo acumuló podios, también reforzó su presencia como una de las potencias rumbo a los Juegos de Santo Domingo 2026.
El balance fue contundente: cuatro preseas de oro, tres de plata y nueve de bronce. La selección mayor encabezó el resultado con tres títulos, una plata y seis terceros lugares, en una competencia que otorga puntos clave para la clasificación regional. Entre los nombres que marcaron la diferencia destacan Prisca Awiti, Gilberto Cardoso y Diego Díaz, quienes subieron a lo más alto del podio.
A la par, el resto del equipo aportó resultados que sostuvieron el dominio mexicano. Alexis Esquivel se quedó con la plata, mientras que judocas como Paulina Martínez, Moisés Rosado, Robin Jara y Edna Carrillo sumaron bronces que ampliaron la ventaja en el medallero. La participación dejó ver una base sólida, tanto en experiencia como en renovación.
El relevo también respondió. En la categoría cadete, México añadió un oro, dos platas y tres bronces, confirmando que el crecimiento no es aislado. Con este impulso, el equipo ya mira hacia su siguiente compromiso en Guatemala, donde continuará la ruta de puntos en un calendario que no solo mide resultados, sino la consistencia de un proyecto que busca consolidarse en la región.