El arco mexicano volvió a tensarse con precisión en casa. En el arranque de la Copa del Mundo Puebla 2026, la selección nacional comenzó su camino con dos medallas de bronce que, más allá del podio, reflejan la continuidad de un proyecto deportivo que apunta hacia Los Ángeles 2028.
El equipo femenil compuesto, integrado por Maya Becerra, Dafne Quintero y Ana Hernández, fue el primero en abrir la cuenta. Con un cerrado 233-230 frente a Turquía, el trío selló su regreso conjunto tras tres años, evocando aquella temporada de 2023 en la que dominaron el circuito internacional con una cosecha histórica de medallas.
Minutos después, la rama varonil replicó la hazaña. Sebastián García, Juan Del Río y Máximo Méndez impusieron condiciones ante Dinamarca con marcador de 233-226, confirmando que la disciplina no depende de individualidades, sino de un trabajo colectivo que ha madurado con el tiempo y la competencia constante.
Mientras el público poblano comienza a llenar las gradas, el torneo apenas toma forma. En puerta están las pruebas de arco recurvo, donde figuras como Alejandra Valencia, Ana Paula Vázquez, Ángela Ruiz y Matías Grande buscarán sumar más puntos en el ranking internacional. La escena no es menor: cada flecha disparada en Puebla empieza a dibujar la ruta hacia los Juegos Olímpicos de 2028.