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Héctor Morán
Descarado por la banda

Como superar el racismo según Jackie Robinson

Hola bandita llegó otro viernes que no se siente como tal porque aun los bares están cerrados, pero como dijo Yuri, vendrán tiempos mejores, y esos tiempos les aseguro es dentro de los bares  consumiendo ese delicioso néctar llamado alcohol.

Pero por ahora hablaremos de un caso fuera de futbol, por primera vez en este espacio, pero muy conocido por los seguidores del rey de los deportes, el beisbol. En específico de una persona que venció el racismo para ser uno de los mejores jugadores la historia.

Jackie Robinson, nació en una situación común para la gente de raza negra en Estados Unidos, pobreza extrema, problemas familiares, discriminación y rodeado de un montón de hermanos, Jackie jugaba en todos los deportes, futbol, beisbol, basquetbol.

Cuando los norteamericanos decidieron entrar en la Segunda Guerra Mundial por sus grados de estudios universitarios, alcanzó el grado de teniente segundo, a pesar de ello fue arrestado por no obedecer las órdenes de sentarse en la parte de hasta atrás del autobús, por lo que fue arrestado y puesto prisionero por deshonrar a la patria, recordando que en Estados Unidos, en esos años prácticamente todo estaba segmentado, unas cosas para los blancos y otra para los de raza negra.

Sobre el arresto de Robinson los conocidos en la milicia, y toda la comunidad afroamericana abogaron por él, por la presión social, los soldados lo dan de baja y lo liberan.

Ahí es cuando decide dedicarse al beisbol, pero en ese tiempo solo había dos ligas, una para los blancos, que eran las grandes ligas, la que ahora conocemos, y la otra para personas afroamericanas, que era una liga amateur.

Hasta que llegó Branch Rickey dueño de los Brooklyn Dodgers, y lo convenció de llegar a las grandes ligas, algo que desato en odio de los propios aficionados en contra de su dueño, al punto de ser amenazado de muerte. Rickey mandaría a Robinson a las ligas menores para que demostrara lo que valía, por ello, llegó a los Reales de Florida.

Los compañeros de Jackie se burlaban, lo ofendían, lo acosaban, simplemente le hacían el feo por su color de piel, algo que no detuvo a Robinson, el cual promedió casi punto 400, siendo el mejor jugador de los Reales, por lo que lo ascendieron ahora si a Brooklyn.

El 15 de abril de 1947, fue el día del debut de Jackie Robinson, el día que se rompía la barrera de la segregación racial en el beisbol.

Después en un partido contra los Phillies de Filadelfia, el entrenador Ben Chapman amenazó con no presentarse él ni sus jugadores, porque se negaban a jugar con alguien de raza negra, a esta protesta se unieron algunos compañeros de Jackie, quienes también se negaban a entrar al campo, hasta que salió a dar la cara Leo Durocher, quien dijo que prefería jugar con Jackie antes de cualquier otro pelotero, a este apoyo, se unió el capitán del equipo, Pee Wee Reese.

Jugaron el partido y ante los abucheos del público presente que se metían fuertemente contra Robinson, llegó Pee Wee y lo abrazó en señal de paz, unión de raza y protección, sobre esta imagen se hizo una estatua en el Salón de la Fama ubicado de Cooperstown, Nueva York.

A pesar del racismo que vivió durante toda la temporada en prácticamente todos los lugares que iba a jugar, ganó el premio al novato del año y MVP, para después ganar el corazón de todos los Estados Unidos.

En el año del 2005, la MLB anunció el 15 de abril como el día de Jackie Robinson, en donde también se anunció que el número 42 se retiraba de todos los equipos, y en honor a su lucha, todos los jugadores utilizan el número 42 ese día.

Aquí la muestra que no todos los héroes llevan capa, algunos solo les basta una playera y una gorra de beisbol.