El alcalde de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, aseguró que la capital no enfrenta actualmente problemas en el suministro de agua; sin embargo, el panorama expuesto deja ver retos estructurales que podrían poner en riesgo la estabilidad del servicio en los próximos meses.
El edil destacó la reciente reactivación del pozo Jacarandas II, que permaneció fuera de operación durante casi seis semanas, evidenciando la dependencia de la ciudad en infraestructura puntual para garantizar el abasto en varias colonias. Aunque afirmó que hoy todos los pozos están en funcionamiento, la situación previa reflejó la fragilidad del sistema.
Si bien señaló que existe agua en las presas y pronósticos de lluvia, reconoció que el año pasado desde inicios de año ya se anticipaba una crisis, lo que abre cuestionamientos sobre la capacidad de previsión y planeación a mediano plazo por parte de las autoridades.
En materia de protección civil, el alcalde indicó que se han implementado medidas para prevenir golpes de calor, aunque el incremento de temperaturas también ha detonado otro problema: los incendios, que se han registrado tanto en la zona industrial como en el norte de la ciudad.
Finalmente, admitió que la sequedad de la vegetación ha elevado el riesgo de siniestros, lo que obliga a mantener operativos constantes con bomberos y Protección Civil. Este escenario evidencia que, aunque el abasto de agua se mantiene estable por ahora, los efectos del clima extremo continúan representando un desafío para la capital potosina.