En el marco de su visita oficial a España, el papa León XIV sostuvo una reunión privada con seis víctimas de abusos sexuales cometidos por integrantes de la Iglesia católica, encuentro en el que expresó su disposición para impulsar nuevas acciones que fortalezcan la protección de las personas afectadas y contribuyan a transformar las estructuras eclesiásticas.
La reunión, realizada en la Nunciatura Apostólica de Madrid, se prolongó por cerca de una hora y permitió a las víctimas presentar diversas propuestas orientadas a mejorar la respuesta institucional frente a estos casos. De acuerdo con información difundida por el Vaticano, el pontífice manifestó que las iniciativas recibidas servirán como base para futuros esfuerzos encaminados a convertir a la Iglesia en un espacio seguro, donde quienes han sufrido algún tipo de agresión encuentren acompañamiento, atención y procesos reales de recuperación.
Horas antes del encuentro, León XIV dirigió un mensaje a los obispos españoles en el que calificó los abusos sexuales como una problemática que sigue afectando a la institución religiosa y subrayó la necesidad de actuar con transparencia, verdad, justicia y reparación. Asimismo, insistió en fortalecer las estrategias de prevención y en consolidar una cultura del cuidado que permita evitar nuevas agresiones.
La reunión estuvo acompañada de manifestaciones de colectivos de víctimas que no participaron en el encuentro y que solicitaron una mayor apertura de la Iglesia para escuchar a todos los afectados. Integrantes de estas organizaciones señalaron que aún existen pendientes en materia de reconocimiento y atención integral para quienes han denunciado este tipo de hechos.
Como parte de su agenda en España, el papa también participó en diversas actividades públicas. Durante un discurso ante el Congreso español hizo un llamado a la cooperación internacional para enfrentar el fenómeno migratorio y reiteró su postura sobre la defensa de la vida humana. Posteriormente encabezó un acto multitudinario en el estadio Santiago Bernabéu, donde reunió a miles de fieles.
La visita del pontífice continuará en Barcelona y las Islas Canarias, donde desarrollará actividades religiosas y encuentros relacionados con la atención a personas migrantes y sectores vulnerables.