México encabeza los registros de lesbofeminicidios en América Latina, de acuerdo con una investigación presentada en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que documenta por primera vez la dimensión de la violencia letal ejercida contra mujeres lesbianas en distintos países de la región. El estudio contabiliza 56 casos y coloca a México en el primer lugar de la lista con 17 registros.
La cartografía fue elaborada por integrantes del colectivo GeoFeministas y busca visibilizar una forma de violencia que especialistas consideran poco documentada en estadísticas oficiales. La investigación reúne información obtenida a partir de reportes periodísticos y análisis de casos, con el objetivo de identificar patrones, contextos y circunstancias que rodean estos crímenes.
Durante la presentación de los resultados, las investigadoras señalaron que la falta de registros especializados dificulta dimensionar el problema y limita la creación de políticas públicas orientadas a proteger a mujeres lesbianas frente a actos de discriminación y violencia. El estudio advierte que muchos de estos casos quedan diluidos dentro de estadísticas generales, lo que contribuye a su invisibilización.
Además de documentar los asesinatos, la investigación plantea que los prejuicios relacionados con la orientación sexual continúan siendo un factor de riesgo para numerosas mujeres en América Latina. Las especialistas sostienen que la discriminación estructural y la exclusión social pueden generar entornos propicios para distintos tipos de agresiones, incluidas las de carácter letal.
El análisis fue presentado en un espacio académico enfocado en la relación entre diversidad, ciudad y acceso al espacio público, donde también se discutió la importancia del deporte y las actividades comunitarias como herramientas para fortalecer la inclusión social. Las participantes destacaron que la apropiación de espacios públicos por parte de mujeres y poblaciones históricamente marginadas contribuye a construir entornos más seguros y equitativos.
Las autoras del estudio consideran que la difusión de estos datos representa un primer paso para reconocer una problemática que durante años ha permanecido fuera del debate público. Asimismo, hicieron un llamado a fortalecer los mecanismos de protección, garantizar el acceso a la justicia para las víctimas y promover políticas que combatan la discriminación basada en orientación sexual en toda la región.