Por Redacción Contra Réplica

Papa León XIV sorprende al hablar de futbol, infancia y perdón en encuentro con un niño peruano

El pontífice compartió reflexiones sobre el deporte, la fe y los valores humanos durante una emotiva conversación que ha dado la vuelta al mundo

Un encuentro espontáneo entre el papa León XIV y un niño peruano se convirtió en uno de los momentos más entrañables de los últimos días en el Vaticano, luego de que el pontífice respondiera con cercanía y sencillez a una serie de preguntas sobre su vida, sus gustos personales y su visión sobre temas como el deporte, la infancia y el perdón.

La conversación ocurrió durante una actividad comunitaria en la que participaban organizaciones sociales y personas beneficiarias de distintos programas de apoyo. En ese contexto, Renzo, un niño de seis años originario de Perú, tuvo la oportunidad de dirigir varias preguntas al líder de la Iglesia católica, quien respondió sin reservas y compartió anécdotas poco conocidas de su vida.

Uno de los temas que más llamó la atención fue el futbol, especialmente a pocos días del inicio del Mundial 2026. León XIV explicó que el deporte representa una valiosa lección de trabajo en equipo y solidaridad, al señalar que el éxito no depende únicamente del esfuerzo individual, sino de la capacidad de colaborar y avanzar junto a los demás. También reveló que durante su estancia en Perú solía jugar futbol con seminaristas y que se desempeñaba como defensa.

El pontífice habló además de su afición por el tenis y recordó que en su juventud practicó futbol americano. Asimismo, compartió que su primer recuerdo mundialista como aficionado se remonta a la Copa del Mundo celebrada en España en 1982, experiencia que marcó su interés por los grandes eventos deportivos internacionales.

Más allá del deporte, el diálogo abordó temas relacionados con la fe y los valores humanos. León XIV destacó la importancia de conservar la confianza, la bondad y la capacidad de asombro que caracterizan a la infancia, al tiempo que invitó a las nuevas generaciones a fortalecer su relación con Dios y con los demás.

La reflexión final estuvo dedicada al perdón, un concepto que el papa describió como una herramienta para liberarse del resentimiento sin justificar las acciones que causan daño. Sus palabras fueron recibidas con atención y emoción por los asistentes, convirtiendo el encuentro en una muestra de cercanía que rápidamente trascendió fronteras y generó reacciones positivas en distintos países.